lunes, 7 de abril de 2014

Diario del año de la peste: Daniel Defoe

La editorial Impedimenta nos ha regalado este clásico de la literatura en sus siempre bellos libros, con esas imágenes, ese tacto y esa fuente de letras tan ajustada a lo que todo lector desea. Desgraciadamente la edición contiene unos cuantos errores de descuido, incluido un terribe tubo del verbo tener que parece mentira haya sido pasado por alto. Además la introducción está escrita por un tipo cuyo desprecio por Defoe sólo parece encontrar parangón con la propia obra que tenemos entre manos. Y yo me pregunto... ¿no se podría elegir a un prologuista que ame la historia que luego se nos va a presentar? Es cierto que como casi siempre leí el prólogo después de la obra, pero si por un casual lo hubiera hecho antes acaso no me hubiera adentrado en la misma. Vale que el prólogo no es estrategia de marketing y que no influye tanto como la contraportada o las recomendaciones de otros autores, en este caso Márquez, pero toda edición gana con un prologuista que quiera la obra y que se presenta y más cuando la misma es un clásico ya. Y ya lo dejo. Este diario, que es falso, porque Defoe era niño cuando ocurrió la peste de 1665 en Londrés y sólo lo escribió cuando la peste arrasó media ciudad de Marsella y digamos que era un tema de moda (oportunismo avivado oportunamente en el citado prólogo), este diario, decía, narra los acontecimientos que tuvieron lugar durante dicho año como consecuencia de la epidemia que sufrió la ciudad de Londrés. Como periodista que fue, Defoe utiliza diferentes datos, especialmente los del número de muertos e infectados, su progresión y tendencias, pero también anécdotas, pequeñas historias, opiniones sobre el origen y la forma de transmisión de la enfermedad así como, pensamiento ilustrado, diferentes críticas a los pseudoreligiosos que especulaban sobre la enfermedad, inventaban remedios y protectores pero también a clérigos que salieron pitando a las primeras de cambio y por supuesto a la Corte de la que se dice no hizo absolutamente nada para combatir el mal. Es cierto, comó también dice el prologuista que hay muchas repeticiones y mucho caos en la narración, que la breve aventura de los jovenes que salieron al campo huyendo de la ciudad es interrumpida bruscamente y que el conjunto en general de cierta impresión de descuido en la empresa de la narración. Pero Diario del año de la peste es una obra de un gran interés, las primeras cincuenta páginas en las que se detalla como la enfermedad va surgiendo y extendiéndose ante el pánico de todo el mundo son una lección magistral de lo que el cine apocalíptico de holywood trata en vano de conseguir, esa sensación que padecimos en parte, (a otra escala claro) cuando la OMS aliada con el periodismo y las farmacéuticas nos alertaron en vano sobre la gripe A, esa sensación de que algo espantoso está a punto de suceder, algo que nos arrebatará nuestras vidas despiadadamente. De igual modo me han parecido muy conseguidas y emotivas las reacciones de la gente enferma, sus gritos, su desesperación, su locura y sus suicidios, en general todo ese muestrario que supone una auténtica guía del alma desesperada capaz de matar, de saltar por la ventana, de abandonarlo todo, pero también del alma heróica capaz de sobreponerse al miedo, y sobre todo esa descripción en ciertos pasajes de como la vida a pesar de todo continuó, en medio de la desgracia, la gente salvo en los momentos más extremos, seguía trabajando, paseando y tratando de normalizar su vida, en parte porque la desesperación termina por extrema que sea y al final en medio de ella se alza la cotidianidad, y eso se expresa muy bien cuando la peste remite su mortalidad y la gente descuida sus precauciones. El ser humano se precipita rápidamente a tomar medidas en la desesperación y rápidamente se precipita a abandonarlas. Eso, la ambientación de la calamidad, y la pintura del alma humana a través de la misma hacen que esta sea una narración tan imperecedera. Por unos días viajé por ese horror, me sobrecogí y me sentí feliz de no haber pasado por algo así. Por unos días aprendí algo más sobre el alma humana. Tras haber leído de Defoe y estar leyendo a Diderot, siento cierta envidia como profesor de literatura castellana de esas obras literarias. En nuestro temario no contamos con esos aliados que sin duda colaborarían mucho más a fomentar la lectura entre los jovenes. Por supuesto que tenemos grandes obras literarias, pero su lenguaje por antiguo se hace difícil a nuestros jovenes y la novela española salvo excepciones, que a veces sobrepasan por su estilo el entendimiento de un lector común, no consigue motivar el amor por la lectura de nuestros jovenes.

miércoles, 2 de abril de 2014

True Detective

Lo primero... ¿es realmente True Detective tan buena como la pintan algunos? ¿es realmente la serie del momento?
No. 

Es muchísimo mejor que todo eso. Desde que entra la música de la cabecera uno ya ha abierto los ojos sabedor de que tiene algo de muy alta calidad delante. A los cinco minutos de comenzar, cuando se nos presenta a la primera vícitma y a los detectives tomando datos, cuando hemos tenido los primeros picados y planos abiertos de esa zona pantanosa, no sólo estamos viendo imágenes, estamos saboreándolas, degustándolas. He leído por ahí en la red que la serie tuvo buena aceptación pero que empezó a ser tomada como una de las grandes tras el plano secuencia final de la cuarta temporada, un plano de acción de seis minutos de duración. A mí personalmente no me hizo falta llegar hasta ese punto, aunque también admiro y valoro ese plano secuencia. A mí la serie se me hizo grande con McCounaghey, con su actuación y con su personaje. Por supuesto que Harrelson está genial y que su personaje que vive en la contradicción hipócrita de la sociedad estadounidense (lo genial es que realmente se crea superior a su compañero que es un rarito)pero lo de Rust son palabras mayores. Ese discurso que pronuncia cuando su compañero le pide su opinión sobre sus ideas religiosas es tan sobrecogedor que uno no puede menos que sentirse fascinado por ese personaje. Es un héroe de novela negra, un tipo duro, un tipo que no confía en mujeres ni en emociones, un tipo honesto con un código ético propio que no concuerda con el colectivo pero que piensa seguir jugándose la vida, hasta aquí todo siguiendo el arquetipo, pero ese nihilismo, esa desesperación... esa necritud. Estamos ante un personaje que no parece humano, que no se inmuta, que vive anestesiado en su mundo ideológico y no se permite sentir absolutamente nada, consecuencia del peor dolor posible, el de haber perdido una hija. A partir de ese discurso y hasta los títulos de crédito del capítulo 8 de la primera temporada, he seguido a este personaje con una complicidad que me resultaba al mismo tiempo muy molesta. No me gusta el nihilismo ni las ideas existencialistas, ¿Cómo es posible que este tipejo me resulte tan atractivo? El propio Harrelson le dice que se calle la puta boca, y una parte de mí tampoco le quiere oír, y sin embargo es demasiado atractivo. Mc Counaghey (ya lo dije cuando hablé de mi favorito para ganar el Oscar y no es por dármelas de adivin) estás en estado de gracia para el cine, estás on fire, no pares, si tuviera unos cuantos años menos te ponía un poster en mi cuarto. Gracias. 

¿Y qué más?, la serie. La serie es una delicia visual. Yo no soy muy del cine contemplativo pero esos planos de las marismas, esas casas sordidas perdidas en medio del pantano, ese prostíbulo en mitad de la vegetación. Esas trampillas para pájaros. Creo que eso va más allá de la buena ambientación, es algo diferente. Lo voy a decir, ya que hoy estoy algo sensible, es poesía visual. Es el contraste con la sórdida morada del héroe, llena de libros de serial killers, de esquemas, de hilos y flechas. El ritmo es perfecto, el guión en mi opinión perfecto, hay quién dice que es pretencioso, luego iré con esos que dicen, a mí no me parece un guión que busca ser oscuro, no me parece un guión pretencioso. La forma de presentar la historia con esos interrogatorios a posteriori me parece elegante y muy eficaz narrativamente. Practicamente me ha gustado todo en la serie, la música, los secundarios. Quizá se podría reforzar un poco la idea propia de la novela negra de los fallos del sistema y hay algo en el final, que no diré para no destripar nada, que no me funciona del todo, pero aparte de eso, todo es sobresaliente. Dicho esto, y teniendo en cuenta que cada temporada cambiará de actores y de director, no es esta una defensa de la serie tanto como de su primer temporada, no sé si se podrá igualar lo que hemos visto en esta inicial. 

Y termino con los críticos. Primero, algunos se abalanzan a situar la serie por debajo de otras grandes como los soprano, Breaking bad, six feet under. Ya saben aquello de excusa no pedida acusación manifiesta. Nadie les pide que la sitúen en el número 1. Creo que eso va en gustos. Segundo, tratar de mediocrizar una serie de este calibre es simplemente padecer la fobia a la mediocridad, es decir tratar de ir en contra de opiniones generalizadas para tratar de sentirse superior a una media. Tercero, dicen que es pretenciosa. Claro, pretende ser una magnífica serie y lo consigue sobradamente, y... Eso es como decir que la mitad de las obras maestras del cine son pretenciosas porque son realmente geniales. Siguiendo a estos iluminados habría que hacer cine de mierda, que sólo tratara de cosas ligeras y que no innovase en nada para no ser tildado de pretencioso. Cuarto, hay muchas alternativas, si no les gusta, peor para ellos, otros la disfrutamos más que sobradamente, nos gusta, nos encanta, nos ereccionamos con ella en nuestros sueños más profundos. Sentimos que no os pase lo mismo. Una lástima.

miércoles, 26 de marzo de 2014

Estreno de la semana: Gran hotel Budapest de Wes Anderson

La última de Wes Anderson es una de sus mejores películas.

 En mi opinión la película trata sobre la nostalgia de un tiempo mejor. Para ello el guión se centra en un pequeño hotel decadente, poblado por extraños seres solitarios (el mundo actual). Es una de esas historias de Anderson llenas de detalle y llenas de humor. Es una historia contada con muchísima elegancia, en la que asistimos a un juego de muñecas rusas a la hora de presentarnos su voz narrativa,  (el que cuenta la historia contiene al narrador que cuenta la historia), es la historia, decía, de un hotel decadente, del regente de un director decadente y su mozo de portería, pero más bien de unos valores de fraternidad y nobleza que se terminaron con la segunda guerra mundial. Todo ello encarnado en la muerte de una condesa, su testamento, el robo de un cuadro, la trampa de sus malvados familiares, la fuga de la cárcel, el restablecimiento del orden...


Tiene la misma factura marca de la casa que hace que su cine sea fácilmente distinguible. Mi amigo Raúl me pasa un enlace en el que se analiza el gusto que tiene este director por la fotografía centrada en una línea vertical centra. Aquí lo tienen http://vimeo.com/89302848
Pero no me refiero tanto al encuadre, ni tampoco al colorido, ni a los personajes golpeados, ni a los secundarios hilarantes ni a la trama que se desdibuja. Todo eso es Anderson pero sobre todo su facilidad para caminar por la cuerda floja, es como si al director le motivara especialmente llevar su historia hasta el límite de la caricatura, de la situación hilarante, la jocosidad y nos hiciera creer que, aunque nos hizo reir y mucho, la película no podría recuperar una cierta seriedad y sin embargo lo hace. La escena de la fuga de la cárcel es una buena muestra, es como estar viendo a Chaplin o una de esas comedias de la época, pareciera que el mal es ridículo, fácilmente vencible por parte de los protagonistas para luego sorprendernos haciéndonos ver que eso no está tan claro. No me pregunten como se hace eso, no lo sé, es el misterio Anderson, es capaz de mezclar, no diré ya géneros que eso lo hacen muchos, tonos tan distintos que pareciera que la película se fuera a  convertir en un esperpento, pero al final la película se alza por encima de todo eso con una consistencia de película tierna, hermosa y perdurable. Una gran película. Será sin duda de lo mejor del año.

lunes, 24 de marzo de 2014

Mire al pajarito de Kurt Vonnegut

Cuando leí matadero 5 lo flipé en colorines. La verdad es que como mi nivel de inglés no es muy bueno (y entonces lo era aún peor) pensé que quizá se trataba de eso, que aquella novela me parecía tan salvajemente extraordinaria como consecuencia de un proceso traductor deficiente pero al mismo tiempo excitado por la sensación de estar llevándose a cabo. No era eso. Después leí otras obras en inglés, de otros autores, leí cat's craddle también en inglés y corroboré que la literatura de Vonnegut es diferente a todo. Tiene rasgos de ciencia ficción pero no se parece en absoluto a otras obras del género. Es literatura inteligente, pero también emocional, llena de ternura, ( por explicar la innecesaria adversativa, diré que no se trata de los vacuos ingenios que asolan nuestra cuentística y cientos de salas de exposición de arte moderno). He leído otras obras de Vonnegut después Un hombre sin patria, desayuno de campeones y tengo a medias mother night, que son, aunque en menor grado que las otras, obras muy interesantes. Vonnegut es el tipo que necesitas si estás en un periodo lector en el que todo te parece lo mismo y estás cansado de solemnidad y artificio. Sexto piso ha publicado hace cuatro años unos cuentos póstumos que se pregunta Dave Eggers en la contracubierta, cómo no fueron publicados antes. Comparto la opinión de Eggers, no me parece una simple obra que haga negocio postumamente a costa de una merecida fama en vida. Mire al pajarito es un gran libro de relatos, no se trata de relatos redondos, fácil de predecir, ni tampoco de relatos de realismo sucio, también fácil de suponer (aunque una pizquita de eso hay en uno de ellos), es un libro de relatos al estilo de Vonnegut, lo cual es la mejor noticia que cualquier aficionado a Vonnegut que esté leyendo esto puede tener. 


Si quieres leer el libro sin saber nada, acaso sea mejor que dejes de leer porque aún sin destripar nada hablo de la temática de los mismos ampliamente. 
Los tres primeros relatos recogen el tema de la hipocresía de la sociedad norteamericana. El primero se parece a ese relato de Cheever de la radio, pero aquí se trata de un aparatito muy del gusto de Vonnegut capaz de mostrarnos lo que veraderamente pensamos de las cosas. O al menos también. El tercero es el que me parece que contiene alguno de los elementos del realismo que inauguró Carver, aunque no esperen leer a Carver, ni a Ford, ni a ningún otro de la escuela claro. El cuarto relato, el más largo, un extrañísimo relato de pesadilla kafkiana en el que un tipo sufreel acoso de un poderosísimo gangster, también tiene que ver con la hipocresía pero sobre todo con un nuevo elemento que aparece en muchos relatos, el abuso de poder por parte de un poderoso frente a un inocente, que es por supuesto uno de los grandes temas de literatura de denuncia americana, aunque no esperen tener la sensación al leer estos relatos de que están leyendo algo así como literatura comprometida. Este abuso de poder aparece en muchas historias de distinta forma, dos mirmecólogos descubren que las hormigas formaron sociedades análogas a las humanas pero ven como sus descubrimientos afean la ideología comunista, un hipnotizador con poderes sobrenaturales se enfrenta a un par de policías que sueñan con tener la situción controlada, un matón de un pueblo trata de ridiculizar al padre de un repartidor de periódicos, un pobre hombre sufre la amenaza de un criminal que utiliza a psicóticos para extorsionarle, una inocente y perfecta pareja descubre como son los culpables fortuitamente de que el mayor deseo de un hombre no sea satisfecho. and so it goes. 
También aparece la venganza, en el relato del cuchillo y los marcianitos, en la alumna de la que se aprovechó el profesor de canto y por supuesto, en el interesantísimo último relato cuya ascensión climática está maravillosamente conseguida. 
La venganza, la hipocresía y el abuso de poder. Un retrato crítico del mundo americano. Pero no se encontrarán con nada ácido, ni nada descorazonador y eso a pesar de que la presencia del mal es realmente poderosa en algunos relatos, ¿cómo es posible? Ese es uno de los secretos de Vonnegut, que es absolutamente encantador.

miércoles, 19 de marzo de 2014

Utopía: Seis capítulos llenos de color y conspiración

 Aunque Misfits no terminó de convencerme, esta segunda incursión en las series británicas irreverentes ha terminado de forma muy distinta. 



Utopía entra en esa categoría de thriller conspirativo. Aquí "los poderosos" se revelan través de la lectura de un comic. Un grupo de jovenes más o menos frikis habrán de hacer frente a una poderosa organización que planea desestabilizar el orden demográfico mundial. Y ya no cuento más. 
Utopía tiene un primer episodio majestuoso, algo abusivo en la violencia, pero absolutamente fascinante. Es una delicia ver como se nos va presentando poco a poco la historia, hay que esforzarse para conectar las cosas un poco en sus primeros minutos y sobre todo cuando planea sobre el espectador la sombra de esa pareja tan espeluznante que nos demuestran desde la primera escena de lo que son capaces con tal de conseguir sus objetivos. El esfuerzo merecerá la pena, una vez que se entra ya no se va a salir, como las mejores series es capaz de haber creado un mundo propio, con sus reglas particulares, su tono propio, sus colores...
Desde el primer momento se nos hace patente la importancia del colorido en el diseño de la fotografía, la sangre, el cielo copado de nubes, los vestuarios, esos trigales y granjas perdidas en el campo donde se está dirimiendo el destino de la humanidad. Le viene bien, muy bien, ese empacho de color porque el universo de utopia es el de un mundo desequilibrado, lleno de excesos, agudo, esquizoide, bipolar. Es un mundo lleno de dolor pero también de arrebatos de honor y nobleza.



Tras el frenesí del primero y la aparición estelar en el segundo de un personaje magnético, los capítulos intermedios bajan un poco la intensidad, la serie se hace más convencional, más previsible, quizá todo se podría haber arreglado eliminando un capítulo, sin necesidad de redundar en ciertas ideas sobre el carácter de los personajes que ya nos han quedado claros. Aún así es de agradecer y mucho que se rebaje el maniqueismo para presentarnos otra perspectiva ¿no será que la organización que conspira en realidad está tratando de hacer las cosas bien? ¿no tienen acaso algo de razón? Así llegamos al último que vuelve a alcanzar grandes cotas de magistralidad, con un sentido del suspense y del ritmo muy interesante, son especialmente emocionantes esas escenas en las que el niño tiene que escribir unos números para salvar a su madre, como se combina y enlaza con las otras acciones que llevan a cabo el resto de personajes. 
No hablaré sobre el final. Es un final digno para una gran serie que tendrá continuación este año y que seguirán sin duda, todos los que han disfrutado y mucho de esta primera entrega.


lunes, 10 de marzo de 2014

Brilla, mar del Edén. Andrés Ibáñez

Tras la lluvia de los inocentes (esa exquisita radiografía de los años 70 y 80 en un país que aletargado comenzaba a despertarse a la modernidad) llega una nueva novela de andrés Ibáñez en la misma, lo que es noticia, editorial que la precedente: Galaxia Gutenberg.
Tras leer las 100 primeras páginas de este vasto proyecto me repetía incansablemente, qué suerte tenemos de tener un narrador así y qué infinita suerte de tenerlo en nuestra lengua. Pero dejemos aparte juicios personales y vayamos al análisis de la novela.
Se trata y ya es mucho decir en su caso, de su obra más ambiciosa. No sólo por sus ochocientas páginas sino por lo que en ella se refiere. Ibáñez ha competido siempre con los grandes y no estoy hablando de España, siempre le ha preocupado trasladar el misterio de las cosas, radiografiar el alma personal y el alma del mundo, es el mismo de siempre, pero con dos o tres vueltas de tuerca. Atrás quedan obras más recientes para volver a la creación de mundos propios de sus tres primeras novelas, como en "la música del mundo", la música será uno de los leitmotiv de la narración, no sólo porque el narrador en primera persona sea músico (el autor también lo es) sino por la importancia de la música, del canto para trascender lo impermanente, del silencio, la importancia de la sinfonía número ocho de Bruckner y la figura del propio Bruckner que será crucial en la trama principal. 
Dejando de lado la música por el momento y sin querer destripar nada que no sea evidente leyendo la contraportada o habiendo escuchado la presentación del autor, la trama principal está construida siguiendo el argumento de la exitosa serie televisiva "lost" (perdidos) y que por si alguien por un milagro no se enteró, es la historia de un grupo de náufragos que habrán de enfrentarse tras su accidente de avión a una isla en la que ocurren fenómenos inexplicables. Al igual que en la serie los dos protagonistas contraponen dos visiones del mundo, Wade-Locke representa la intuición y la interpretación providencial de los hechos y Joseph-Jack la visión científica y racional, aunque hay que decir que Joseph desoye el método empírico porque se niega a creer lo que experimenta y percibe (que es un rasgo propio del fanatismo racional). También otros personajes son calcados a los de la serie Jimmy, Santiago Reina o en menor medida la pareja asiática. Conviven con ellos otros inventados por el autor, desde el protagonista Juan Barbarín (que tiene un nombre al que me costó adaptarme) que cuenta la historia en primera persona (cosa que no ocurría en sus novelas-mundo anteriores), Rosana, Syra, Xochitl, el obispo Tudelli o figuras reales como el maestro de yoga Dharma Mittra o incluso el gran escritor chileno Roberto Bolaño. Los personajes se mezclan con naturalidad y la primera parte de la trama, aunque sigue con bastante fidelidad la serie, se comporta como una perfecta novela de aventuras en la que lo que impera es la narración y el suspense. Es extraño que un autor se fije en una serie para crear una novela, pero estamos ante uno de los rasgos característicos de la novela posmoderna, el pastiche, la influencia de modelos de la cultura pop, la confusión entre literatura y realidad, la paráfrasis de otras obras literarias, el ensayo ficticio, la mezcla de tonos, el gusto por las listas y las enumeraciones, lo circular predominando sobre lo líneal o la presencia de lo líneal como meramente aparente, la ya citada mezcla de elementos reales con ficticios o de mundos que contienen otros mundos o que los simbolizan de forma poco explícita pero evidente... Estos rasgos en mayor o menor medida aparecen en esta Brilla, mar del Edén posiblemente la más posmoderna de todas las obras del autor, porque su tema es el fin de las creencias y ese es el tema central del posmodernismo.
Por supuesto que esta novela es mucho más que una mera adaptación de la serie Lost, ese es el hilo principal y conductor, pero de forma cervantina, y también bastante Bolañesca, a esa historia principal en seguida se le empiezan a emparejar otras muchas historias, de los personajes, de la propia isla, que comienzan a enredarse entre sí para culminar esta novela-novela que no oculta sus referentes sino que los homenajea: Pynchon, Perec, Salynger, John Crowley, Castaneda. En muchas de las historias secundarias se adapta incluso el tono de esas literaturas y uno tiene la sensación de estar leyendo al propio Murakami en la historia de Noburu que es de algún modo un pequeño guiño a 1Q84. Mención especial requiere el caso de Bolaño, cuyo personaje habla como Bolaño y sobre todo como la literatura de Bolaño y su Méjico terrible está en la historia de Xochitl y esas menciones exquísitas y al mismo tiempo espántosas sobre Ciudad Juarez que recuerdan a 2666. Porque gracias al posmodernismo ya no necesitamos esperar cien años, 2666 es un clásico de nuestras letas, es una obra de referencia para la cultura hispana y no es necesario agazaparse en espera de que el tiempo nos lo diga y homenajearla desde ya es un acto de valentía y también de buen juicio. Hablo de Murakami y hablo de Bolaño, y habría que hablar de su concepto del mal, de la fascinación que el mal provoca en esos escritores y que también aparece en esta novela, la incomprensión del mal y al mismo tiempo su irrefrenable poder.  Quizá esas influencias sean el motivo de que esta novela contenga ciertas imágenes de violencia y horror pocos frecuentes en la poética de Ibáñez, muy interesante es también la reflexión personal sobre el horror de la violencia institucionalizada y jerarquizada. Pero en Andrés siempre vence la luz, siempre vence la belleza. No se trata del optimismo vacuo de la new age ni de una convicción religiosa esperanzada o resignada. Es que, y esto es una certeza de genio y talento, es capaz de trascender la visión cotidiana de las personas, la naturaleza de las cosas para alumbrarlos y alumbrarnos con la contemplación de un detalle normalmente desapercibido.Ya desde el comienzo, en mitad del accidente "todos los nombres de Dios sonaban igual, como el nombre de un perro lejano, un perro gris que se volvía a mirar, vagamente asombrado de lo que había hecho" y también en la descripción del cadáver de esa chica a la que un pájaro picoteaba un ojo, una chica que habría jugado al baloncesto en el instituto y leído a Salinger y habría aprovechado la casa vacía para hacer el amor. O totalmente poético "la selva parecía guardar trozos de noche entre las plantas". La reflexión hermosa, el estilo natural, el detalle importante, esas son sus armas y como buen guerrero, todo escritor lo es, hace buen uso de ellas de modo que la lectura resulta placentera y gratificante, nunca enconada en lo que el autor en sus ensayos califica de prosa leprosa; Palabras acomplejadas tratando de probar sabiduría, talento. La verdadera literatura no depende de hermosas palabras, ni de un estilo abigarrado, ni de un tono solemne y sentencioso, la verdadera literatura se crea con imágenes reales, creando vida. En un pasaje en el que los insiders raptan al hijo de una pareja se nos cuenta "Todos les vimos llorar en silencio y les vimos discutir y les vimos rezar y vimos a Henry McCullough, un hombre corpulento y de aspecto señorial, recorrer las selvas con los grupos de búsqueda empuñando inútilmente en la mano su arma, una pistola, que según su esposa, no sabía disparar". Eso es literatura, todos podemos ver a ese personaje en mitad de esa jungla, podemos sentir su dolor, podemos ver lo patético (en su sentido genuino) de su gesto y de sí mismo, es una imagen absolutamente conmovedora.
La grandeza del escritor, en mi humilde opinión, no está en el ritmo de su narración (aunque la novela fluya perfectamente) o en la creación de personajes sino en su mirada virgen y al mismo tiempo inteligente. Desde siempre me han fascinado, desde su descripción del efecto en la primera novela, las teorías que el autor defiende sobre como funcionamos.  Sus personajes no evolucionan en sentido tradicional. Estos evolucionan intermitentemente, tienen revelaciones que luego se apagan, piensan algo y pronto se contradicen, aunque no creo que esto sea un defecto sino una consecuencia de lo que la novela trata de expresar, en nuestro mundo sin creencias lo verosimil no es una evolución líneal sino irregular, inconsistente. Y esta es una novela en la que todas las creencias son puestas en duda; ya vimos como se comporta Dios ante el accidente, el poder inagotable e incomprensible del mal, la insuficiencia de la religión y de muchas ideas espirituales que no hacen sino esclavizarnos. Su protagonista dice " Es difícil no ser esclavo de algo, de la carne o de no comer carne, del alcohol o de la pureza...la fe hace esclavos. ¿ Es posible vivir así? No creer en nada conduce al vacío y la depresión. entre el vacío y la esclavitud, seguramente existe una senda...los que caminan por esta senda, tan final como el filo de una navaja, son los únicos seres libres". Quizá estas palabras sintetizan el gran "asunto" de la "novela", de la novela de nuestros días. A esta reflexión parece oponerse lo que piensa su antigua novia cuando comienza en el mundo del yoga "He aprendido que nuestra vida es real. Que las cosas que nos pasan nos pasan verdaderamente...que nuestra vida es un regalo sagrado que hemos recibido y no tenemos derecho a malgastarla". Ambos tienen su parte de razón.
Por supuesto el fin de las creencias se extiende sobre lo social y lo político, "el sueño es fascista, el sueño es el opio del pueblo" es uno de los disparates que proclama un guerrillero comunista. ¿Y qué decir de las "leyes" que los poderosos Kunze y el obispo imponen para asegurar el "orden"?. Es quizá aquí donde el autor se muestra más irónico . No queda del todo claro, como en la serie , que fuerzas mueven a los insiders, pero creo que representan de algún modo a los poderosos que nos dirigen y controlan nuestras vidas esclavizándonos "Ustedes no se dan cuenta de que han llegado a una prropiedad privada. Han llegado a un lugar que ya tiene dueño" El sistema no nos quiere más felices sino más esclavos del sistema, aunque el sistema nos parezca irracional e inhumano. Así pues...¿cual es la salida? no se concreta ninguna claro, y sin embargo se apuntan algunas: la música y la creación artística en general, el amor, la búsqueda del verdadero conocmiento (esa deliciosa, edénica y borgeana  universidad blanca)...
No digamos ya más, espero no haber contado más de la cuenta, descúbralo el lector, así como su emotivo y perturbador final, un final digno para esta novela total, novela mundo, que tiene rasgos de novela de aventuras claro, pero también de novela de frontera, novela erótica, novela antropológica, novela de terror, social y de denuncia, novela amorosa, novela filosófica, metaficcional y metaliteraria, novela lírica, histórica, falsamente histórica y novela metafísica, pues todas esas cosas es y definitivamente ninguna de ellas, pues como ocurre con las grandes obras estas son inclasificables. Wade Erickson antes de comenzar su labor creando templos, se convierte azarosamente en crítico literario y dice "lo que quiero decir es que la vida es muy hermosa y que ningún libro logra captar esa hermosura, pero que algunas veces, muchas veces, de hecho, los libros son mucho más hermosos que la vida". Esta es una de esas muchas veces y mucho.

sábado, 1 de marzo de 2014

Las películas nominadas al Oscar 2014: minicríticas y quiniela

Gravity

Me gusta mucho Alfonso Cuarón, me gustó especialmente hijos de los hombres y por momentos le vi cierta gracia a la película, consigue la atmósfera necesaria como para que te haga sentirte parte de esa aventura en el espacio. También me parece que está muy bien hecha y a pesar de lo que dice parte de la crítica no me disgustó el final, y sin embargo y en general me pareció una película aburrida, bastante monótona y repetitiva, lo cual teniendo en cuenta que es hora y media de metraje es una tara demasiado grande (vale que el espacio no dé mucho juego pero me aburrí de tumbos contra estaciones espaciales). Película original e interesante sin más que no me explico como puede estar compitiendo con las mejores del año.


12 años de esclavitud
Steve Mc Queen es un director ya más que respetable, no he visto hunger, pero si Shame, que me gustó mucho, recuerdo a un Fassbinder, frío, atormentado, y a Carey Mulligan que es un ángel cantando a Sinatra. En esta película mucho más comercial, recrea la historia real de un hombre de color que fue raptado y llevado al sur donde estuvo en una plantación como esclavo los años que indica el título. Es una película perfectamente interpretada y con un ritmo preciso y eficaz. Una de esas historias que ama Holywood por mostrar como reflejo el aguante de un alma humana para sobrevivir en medio del infierno. Aunque la violencia es explícita y existen momentos sofocantes, todo en la película está dirigido para llegar al espectador medio-alto, y la ristra de premios que atesora así lo confirma. Tiene medio oscar ya en el bosillo.

Philomena
Es una historia también basada en hechos reales, de una madre a la que las monjas le arrebataron su hijo cuando tenía 3 años y 50 años después contrata a  un periodista (ateo, deprimido y extremadamente inteligente) para que le ayude a encontrar a su hijo. Lo mejor de la película es que está escrita con mucha elegancia y sobre todo como es capaz de contener las emociones. Judi Dench está adorable como madre religiosa a pesar de todo y la película es capaz de sobrevir sin incurrir nunca en convenciones propias del género o transformaciones milagrosas a través del contacto de los personajes. Esa contención le aupa en mi opinión hasta el notable alto, aunque es seguramente la película que tendrá menos votos para el jurado.

Nebraska
Es una película fría, muy fría. Que describe como son las personas de un par de estados fríos de los USA. El blanco y negro acaso esté al servicio de esa frialdad de la cinta. Parece que a sus personajes les hayan dejado el corazóncito un rato en el refrigerador. Incluso para ser una comedia negra es excesiva, sobrevive milagrosamente a la caricatura a cada instante, y aún así esy tremendamente emotiva y tremendamente tierna. Los primos del protagonista forman parte ya de esos secundarios memorables que los Cohen son expertos en perfilar, y hay otros, casi todos mediocres, miserables, pobres gentes perdidas en un desierto frío. Pero también claro, el amor de un hijo por su padre y también de algún modo el de un padre por sus hijos. Lo inteligente y lo genial no está reñido con lo divertido, de hecho suele ser al contrario. Para mí verla fue una deliciosa herida, una película sobresaliente que nos devuelve al mejor Payne.

Capitán Philipps
Basado en hechos reales, cuenta las desventuras de una tripulación y en especial un capitán (Tom Hanks) que sufre el rapto de unos piratas somalíes. Más en el thriller psicológico que en el terreno del cine acción, es una película compacta y seria que apenas se desmadeja un poco en su primera mitad para dar un retrato terriblemente veraz de la angustia de pasar por semejante trance. Sabe contener bien el maniqueísmo y el secuestrador somalí perfectamente interpretado se convierte en un personaje complejo, inteligente y ambicioso. (spoiler) La escena final del shock traumático es en mi opinión una maravilla interpretativa y un buen broche para una película notable.

Dallas Buyers Club
Hay años que pertenecen a un actor, hace poco fue Gosling por ejemplo. Este año ha sido el de  McConaughey, no sé si el Oscar hará justicia (Dern y Ejiofor tb están estupendos, por no hablar de Caprio) 
pero creo que lo merece sobradamente. No sólo por esta película sino por su trabajo en Mud, y ese maravilloso personaje, de lo mejor de la peli de Scorsese. Aquí da vida a un tipo duro, un texano homófobo que de repente es diagnosticado con el virús de HIVS, aunque la película de Vallée tiene ese tipo de transformación que tanto ama el cine americano y que en mi opinión sin ser inverosimil no creo que esté bien narrada en esta película en concreto. Al margen de eso, el personaje es tan hipnótico, el secundario funciona tan bien, y sobre todo está tan bien recreado ese momento de la aparición de la enfermedad llena de sombras, desconocimiento y desesperación que la película se hace suficiente grande con eso. También es de agradecer el meneo que le pega a las farmacéuticas que llevan practicando el genocidio de modo sistemático desde hace ya varios años y quizá sea algo que no se ha denunciado con el suficiente rigor, por lo que es de agradecer que aquí se sea tan explícito. 

American Hustle
Es una de esas películas que una vez terminas de ver progresivamente te va gustando menos y menos. Al margen de la sorpresa que se intuye fácilmente pues forma parte ya del propio género de cine de estafadores, la película no tiene el impacto visual ni las escenas grandes son lo suficientemente conmovedoras. Aún así es posiblemente la película con mejor reparto de todas, porque todos lo que están son, y son todos que están, o como se diga. A pesar de ello me resulta algo chocante que se eligiera a Bale para ese papel.

 The Wolf of Wall Street
La última de Scorsese está basada en las memorias de uno de los más impresionantes tiburones de wall street, un multimillonario, adicto a todo tipo de sustancias y al sexo, frívolo, ambicioso, capaz de saltarse la legalidad con tal de engordar una desorbitada cantidad de dinero en su cuenta. Ha sido criticada por algunos por su falta de censura sobre la actitud del personaje, el personaje resulta por momentos simpático y nos parece un chico travieso que busca divertirse y lo hace a tope, es cierto, no hay censura por parte de Scorsese y también es cierto que es ridículo pedir a narradores juicios morales sobre sus protagonistas. En ese sentido hemos retrocedido muchos años con lo políticamente correcto. Lo que es cierto también que no puede aparecer moral en esta historia porque no es un drama, es una comedia y no es una comedia, es lo que yo he llamado a veces "comedia chorra", que son todas aquellas películas en que casi se sobrepasa el límite de lo posible (a veces se hace incluso) con tal de presentarnos algo divertido dentro de su exageración. Y sinceramente creo que esta es una de esas películas, su protagonista funciona practicamente sólo como una categoría, sólamente en los minutos finales o durante unos segundos en la escena de la limusina y su exmujer hay un rastro de humanidad en él. Puede ser que haya personas así, puede ser, pero el resto de los personajes también son caricaturas; su mujer, su amigo, sus socios. Su amigo es el actor típico de comedia chorra, no está dibujado porque sólo sirve de excusa para presentarnos las andanzas de su amigo. Me costó entender que esta película era una comedia chorra, porque dura tres horas, porqué está muy bien hecha y maravillosamente escrita, porque la dirige Scorsese y es una película muy entretenida algo menos exagerada que las de su tipo, salvo en esa escena antológica de la parálisis y las espinacas de Popeye, una escena propia de Aterriza como puedas. Y todo lo que he dicho hasta ahora no lo digo en sentido peyorativo, no tengo nada contra ese género de la comedia, si es buena lo prefiero a la romántica. Me parece que Wolf of Wall street es una película notable, tremendamente entretenida y divertida, de lo más entretenido y divertido de los últimos años, y eso es un gran logro.

Her

Junto con Nebraska mi otra gran faovrita. (Aunque ninguna tiene la mínima opción de ganar el premio gordo). Me encanta Spike Jonze, pero no soy sospechoso de favoritismo porque dentro de mi despiste (no me pregunten por qué) confundí a este director con Spike Lee, y mira que es difícil por no decir imposible que Spike Lee hiciera una película como ésta. El caso es que me lié y pensé ese disparate, y sólo mucho después entendí que su director realmente era el de Adaptation y cómo ser john Malkovich. Quizá haya gente que reniegue de la película, a mí me parece una película espléndida, está interpretada magistralmente por Phoenix que no entiendo, caracterizaciones aparte, porqué razón no está nominado en lugar de christian Bale, está llena de melancolía, es una de las películas más melancólicas que he visto de hecho, y aunque es un drama futurista creo que tiene bien poco de futurista porque ya está ocurriendo, no de un modo tan literal, no de ese mismo modo, pero por favor, no nos engañemos, ya hace tiempo que cambiamos la compañía de las personas por la de las máquinas, demasiada gente se pasa el tiempo consultando una y otra vez la pantalla de su móvil a pesar de estar delante de personas reales que están delante de él, y sin embargo, prefiere su comunicación virtual con otras personas que estarán también desatendiendo en otro lugar a las personas con las que están para comunicarse así entre ellos. El instituto en el que trabajo está permitido el uso del móvil y es desolador caminar por el pasillo y ver a cientos de adolescentes desfilando por los corredores y escaleras mirando la pantalla de sus aparatos en búsqueda de la felicidad. Y no somos más felices, somos mucho más tristes de hecho, es como si nos hubiéramos alejado aún más de aquello que era real, y eso a pesar de que nunca se nos vendió como tal, se nos dijo que era virtual de hecho, pero pareció no importarnos y ahora estamos, a pesar del espejismo del comienzo,  todavía más sólos, como el Phoenix de la película.

Conclusiones y quiniela:
Las favoritas son Gravity, que en mis preferencias estaría la última y 12 years a slave, que creo que ganará porque cuenta una de esas historias que Holywood tiene idolatrada y en general el mundo anglosajón, dosis de esfuerzo por parte del personaje para no rendirse ante una situación muy adversa y como consecuencia de ese coraje un final feliz. El escenario esta vez una de las vergüenzas americanas: la esclavitud. Pero ya sabemos que los americanos no tienen pudor para autodenunciarse, algo que honra y mucho a esa cultura. A mí me gustaría más que ganase Nebraska, pero esto no es un festival indie claro y aunque me divirtió muchísimo el lob de Scorsese me parecería algo excesivo que ganase.

Creo que ganará Di Caprio y me parece mal, creo que el ganador moral no sólo por la peli sino por su temporadón es McCounaughey y si no fuera así preferiría también a Phoenix que ni siquiera está nominado.
En mujere, aunque Amy Adams está muy bien me quedo con lo que hace Blanchett en la de Woody Allen y en segundo lugar con Judi Dench en la sobria philomena.
Los secundarios están muy bien todos salvo Jonah Hill, que me pareció muy simplón y haciendo un poco su papel de siempre. Me alegraría que se lo dieran al terrible pirata porque Fassbender y Cooper se hartarán durante su carrera de ganar premios. Lareto tampoco sería una mala apuesta.
En secundarias creo que lo merece Lupita a pesar de la belleza exuberante de Lawrence.
Guiones; Her sin duda en original y que se lo llevase Russel pese a lo compacto por momentos de su libro sería una estafa total a la inteligencia y la sensibilidad. En adaptado está reñido, perfecto si se lo dan al ocaso griego de la trilogía del amor, también están bien las elipsis y la elegancia de Philomena (que tengan claro que no se lo llevara) y por supuesto, la selección y los recursos narrativos del lobo son innegables. Y supongo que será ésta la que ganará.
Peli de habla no inglesa está clarísimo, la gran belleza, que es ya un clásico.
Peli de animación he visto muy poco pero desde luego Frozen me parece uno de los productos más sobrevalorados, rimbombantes, cursis y predecibles del género. Si eso es lo mejor de la animación es que la animación está enferma. Pero ganará.
Y de las otras categorías no opino.