miércoles, 7 de noviembre de 2012

Peli de la semana: Detachment

Vuelve de nuevo esta sección dentro del poco tiempo que me queda para ver películas y lo poco que me están llamando la atención la mayor parte de las que veo últimamente. 
Detachment supone la vuelta a la pantalla tras un documental y una película no exhibida de Tony Kaye, que pegó un bombazo con su American History X. En ella se nos muestra a Adrien Brody como profesor de uno de los peores institutos de la ciudad.
Pertenece la película a ese género todavía sin nombre (raro en una cultura en que se etiqueta y compartimenta todo) que lleva décadas mostrando las miserias del ser humano y la problemática social. Los que me conocéis o me leeis, sabéis que pese a las excepciones (como la reciente tyrannosaur) es un género que no me agrada mucho y al que llamaré drama de miseria y sordidez.
Un crítico define esta película como pretenciosamente deprimente, y realmente esa sensación se tiene viéndola y también algunos productos de Ken Loach o Todd Solonz por citar ejemplos de ambos lados del charco. Es una película mejor hecha que escrita, muy irregular y desequilibrada en su guión, quizá tiene demasiadas historias y se pierde a algunos personajes muy interesantes que esboza, como ese esperpéntico jefe de estudios o la angustiada directora. Se deja ver con todo, son cierta expectación, porque los actores están bien, porque a ratos es elegante, como en su sutil final.
Con todo, a veces me asalta viendo este tipo de cine la pregunta ¿qué es lo que estos creadores nos quieren contar con esta cinta? ¿Qué todo es una puta mierda? ¿Que el ser humano es incapaz de redimirse de la miseria que nos rodea? recuerdo que Gardner, el escritor aconsejaba pensar siempre en que nuestras obras pueden estar siendo leídas por personas a punto de morir, personas desesperadas y que sin forzar las cosas uno debía tener eso presente, es un extraño consejo, pero me parece interesante. No digo que haya que escribir obras felices, digo que es pertinente pensar en qué contamos y por qué o para qué lo contamos.
NOTA: 7

domingo, 4 de noviembre de 2012

El hombre de hierro

Siempre me ha caído bien David Ferrer, incluso cuando le dijo aquella burrada a una juez de silla, o cuando discutía completamente desquiciado con su entrenador. Un jugador temperamental de sangre muy caliente que sin embargo con los años ha ido atemperándose y precisamente por eso consiguiendo grandes logros. Indisciplinado, tiene  fama la anécdota de que probó un par de semanas como albañil hastiado por la falta de resultados, su entrenador de siempre Javier Piles, consiguió poco a poco ahormar a esa bestia bajita de ojos verdes capaz de hacer tres dobles faltas en un sólo minuto (algo que presencié en directo), increíble restador sólo superado por Nadal y Djokovic, luchador infatigable, correcaminos, humilde, el gran capitán de la Davis en los últimos dos años.


Ferrer, siempre tendrá que cargar con la losa de haber coincidido con Nadal, el mejor deportista español de la historia y uno de los mejores tenistas, y a pesar de trabajar y trabajar sufriendo ese terrible eclipse, no se ha rendido en ningún momento, en pocos deportistas he tenido las sensación de estar viéndole casi siempre al cien por cien, no tiene una calidad prodigiosa, pero es el más regular, siempre estará allí y supera a muchos de sus rivales precisamente por su constancia y esfuerzo. Este año ha ganado 72 partidos, es el jugador con más partidos ganados, siete torneos, la semana pasada el atp500 de Valencia y hoy por fin, después de doce años, su primer master 1000. Perdió tres finales en los dos últimos años, una con Murray y otra con su gran amigo y rival Rafaél Nadal, hoy ha conseguido ganar en París, no un Roland Garros que acaso hubiera merecido pero sí el Paris Bercy, precisamente sobre una pista que no es de sus favoritas, pero sí un torneo donde las estrellas llegan ya sobrecargadas de partidos y donde el inagotable e incombustible Ferru ha sabido aguardar corriendo como un loco de lado a lado, la recompensa que el tenis le debía. No es el mejor, pero es el mejor de los que no han sido elegidos por los dioses.

lunes, 29 de octubre de 2012

La falsa y la verdadera espiritualidad

Cuando comencé a hacer yoga hace casi diez años atrás, y poco después comencé a adentrarme en la meditación, chamanismo y el cuarto camino, tenía claro que había descubierto algo verdadero. Veía con diáfana claridad que la iglesia, en mi caso la católica, con sus dogmas, prohibiciones y pecados habían hecho de mí un ser culpable, resentido contra cualquier imagen de Dios o trascendencia que no se alambicase en el amor o el arte.
Durante unos años descubrí una realidad a la que podía añadirle una nueva dimensión, o quizá incluso se trataba de una realidad distinta a la de mi interpretación líneal e inconscientemente heredada.
He leído a Osho, Krishnamurti, libros de creatividad, pseudociencia, Echkart tolle, medicina natural, pnl, gestalt taoísmo y budismo y tenía la sensación de que todos hablaban de lo mismo pero algunos me servían más y otros menos, según conectase con esas creencias. Pronto algunas empezaron a repelerme por su tufillo new age, facilón; mejore su salud, su dinero y su amor con simples oracione. Sea feliz en dos semanas, la iluminación está a la vuelta de la esquina vaya, rebajas de felicidad, diga no al ego y santas pascuas. 
Así que al final la cosa se convirtió en un nuevo maniqueismo, no al ego, sí a la espiritualidad. Eso hasta que descubrí el vedanta advaita, me costó mucho con Ramana Maharsi al que nunca consigo entender, pero me adentré con Dejardins, Balsekar y sobre todo  Nisargadatta Maharaj y últimamente Gangaji y Andrew Vernon. Entonces comencé a descubrir que todo era en realidad más sencillo, mucho más sencillo de lo que pensaba y al mismo tiempo más difícil, más sutil, por emplear una palabra abusivamente usada en espiritualidad. El propio ego, o la mente, que todo lo termina sistematizando en sus rígidos esquemas hace con la espiritualidad, lo mismo que con el amor o la felicidad, lo desmenuza, lo analiza y trata de llegar a con un esquema de causa efecto. 
Ese es el punto en el que estoy ahora, pero tengo claro que tampoco es el definitivo, es simplemente un eslabón más, ¿hacia dónde? la mente se muere de ganas por saberlo y trata de apresarlo en una definición, juzga el proceso, pero nada de eso sirve y rebelarse contra ello o tratar de evitarlo tampoco.

miércoles, 24 de octubre de 2012

Pellegrini versus Mourinho (2 parte)

La verdad es que el fútbol cada vez me importa menos, si escribo esta entrada en realidad es porque creo que este caso ejemplifica el borreguismo al que nos somete el seguimiento de los mass media sin juicio crítico. Ya no hablo de las noticias, esos productos "bomba" seleccionados por su impacto o propaganda política, incluso en la prensa deportiva ocurre. También claro está la política de por medio.
Cuando se decidió por parte de buena parte de la prensa madrileña echar a Pellegrini y fichar a Mourinho se trataba de tapar las verguenzas del presidente que pese a una inversión sonrojante era incápaz de igualar al Barcelona. Los locutores lubricaban sus columnas y proclamas alabando los méritos y recuerdo que el redactor jefe de Marca hablaba incluso de la única posibilidad sensata. A mí me gustaba Pellegrini, siempre me gustó, ya hablé de él aquí hace poco, cada vez creo más en las personas integras y cada vez menos en los espectaculares envoltorios verbales. Es cierto que tuvo resultados muy adversos pero también tuvo que lidiar con un vestuario con Raúl y Guti y una presión constante. 
Hoy el Málaga que él dirige está por encima del Madrid en la liga y en la Champions y más importante aún, deja mejores sensaciones. El Madrid es un equipo perdido, lleno de jugadores innecesarios y alguno mediocre, que nunca debieron haberse fichado y menos por el precio que se hizo. Sin embargo no leo nada en la prensa de Madrid criticando esas decisiones (tampoco me preocupo mucho de leerla ya la verdad), supongo que ahora ya empezarán a caer los palos contra Mourinho, no es a él al que se le protege sino al de arriba, porque su única baza era la Champions donde está dejando una imagen lamentable. No sólo por perder ayer, sino porque también ayer se vio que el Ajax, un equipo muy menor hoy en día le ganó con facilidad al épico City, que ya no lo parece tanto.
Repaso antes de acabar la entrada los titulares de la prensa madrileña, veo que la política a día de hoy es seguir protegiendo al equipo, se habla de la maldición germana y de incomprensible abulia del City. Todavía no se ha dado la orden de hacer campaña.

domingo, 21 de octubre de 2012

Six Feet Under- A dos metros bajo tierra. 4 Temporada


¿Por qué dejé aparcada esta serie durante casi dos años? No lo sé muy bien, posiblemente me cargó el aire melodramático de la tercera temporada, demasiado dolor, demasiada miseria moral. Sin embargo me había hecho disfrutar tanto durante tantos capítulos, que un par de años más tarde decido darle una nueva oportunidad y comienzo a ver la cuarta....

He llegado hasta la mitad de la misma y ¿qué puedo decir? estoy absolutamente entregado a la causa, aunque este año he visto the wire, game of thrones y breaking bad, hay algo en esta serie tan absolutamente maravilloso que es difícil no entregarse a su ambiente sórdido, inteligente y compasivo mundo humano. Hay algo tan especial...cada capítulo que comienza lo hace con la presencia de la muerte, los guionistas se permiten ofrecernos un muestrario de posibilidades, de giros inesperados, de sorpresas, en esas joyas de tres minutitos. Por ejemplo, el capítulo quinto comienza con una pareja haciendo el amor en un jacuzzi, él es un tipo con algo de sobrepeso que tras el esfuerzo parece a punto de infartarse, es lo que el espectador no avisado esperaría, pero a estas alturas ya sabemos que la muerte no es lógica y que puede llevarse al que menos esperamos. Precisamente ese capítulo es una joya absoluta, es posiblemente, junto con alguno de lost, el capítulo más emocionante de una serie que he visto en mi vida, David, recoge a un autoestopista averiado que parece sensibley el remedio ideal para su estado emocional inestable, y entonces comienza...
No sé, el capítulo está a la altura de las buenas películas de Hitchcock, así de simple, pero es que además de lo acojonantemente bien hecho que está, es David, es ese hombre adorable al que hemos acompañado durante ya más de treinta horas, es como presenciar lo que le ocurre a un amigo muy querido y especial.
Lo que han hecho los creadores de esta serie (de las cuatro citadas en realidad) es arte con mayúsculas, sin el más mínimo pero. 

sábado, 20 de octubre de 2012

Amor a Roma con Woody Allen

Woody Allen sigue rindiendo tributo a algunas emblemáticas ciudades europeas: Londres, Barcelona, París... y ahora le toca a Roma. Esta vez lo hace a través de cuatro historias desiguales pero que en general presentan viejas tramas allenescas. Resulta muy familiar esa historia de adulterio (aunque el adulterio está presente en casi todas) en que un joven es seducido por la neurótica e irresistible amiga de su novia. (perfectamente caracterizada por la exquisita Ellen Page)
Estos asuntos amorosos, propios de la comedia clásica se ven salpicados por pinceladas surrealistas propias sobre todo del primer Allen, y también de la última película, pero que sin embargo no llegan en esta ocasión a cuajar del todo, el asunto de la ducha es divertido pero no pasa de la anécdota, es distinto el caso de la historia de Begnini de la que hablaré luego.
En general esta película a la que algún crítico cicatero trata de hundir, es una película muy visible, muy entretenida y con algunos momentos de guión realmente geniales, algo de lo que adolece la gran mayoría del cine que se proyecta en nuestras pantallas, dicho lo cual evidentemente es una obra menor que no continúa la línea del mejor Allen que vimos en Midnight in Paris sino de, desgraciadamente, buena parte de sus últimas películas. 
La película tiene un gran acierto y un gran error que es el asunto mencionado antes, la historia de la fama  inesperada y magnificada de Roberto Begnini, el cual, dicho sea de paso está muy bien para la misma y además es una figura muy ilustrativa para rendir homenaje al cine italiano actual (Nani Moretti también habría estado bien). Para mi gusto esta historia es lo mejor de la película, quizá sea porque durante un tiempo de mi infancia fantaseaba con esa misma idea, o al menos con una variante, tenía la sensación de que todo lo que hacía y me ocurría era tan importante que me extrañaba que mis padres y el resto de la gente que me rodeaba no se diera cuenta de ello. En ese sentido ese exagerado retrato me parece una idea genial que desgraciadamente se le ha escapado cruda, acaso podía haberla desarrollado a lo largo de una película entera como hizo con Zelig.

martes, 16 de octubre de 2012

El té. Salud y placer

De pequeño no entendía cómo era posible que hubiera gente que disfrutara con esas bebidas calientes que dependían simplemente de lo que soltaban unas ramitas de un arbusto, me sabían amargas a veces, insípidas en el mejor de los casos, incomprensibles siempre.
Ahora soy un amante del té, de hecho el té es uno de esos grandes motivos de felicidad que he adquirido en los últimos cinco años. Pero en realidad comprendo por qué pensaba así, parte de razón no me faltaba porque la mayoría de los tés que se comercializan en España, o que le ponen a uno en un bar, no son más que productos de tercera calidad, hojas secas sin gracia, con el único atractivo de poseer teína (esa pequeña droga) y ser más digestivo que el café.
Gacias a Dios, hoy se puede beber excelente té en España, se puede pedir por internet o conseguirlo en las franquicias o alguna cafetería especializada. En parte se está convirtiendo en un producto de referencia por sus propiedades anticancerígenas y cardiovasculares así como de otras muchas secundarias que cualquiera puede consultar por la red y que vienen avaladas por multitud de estudios. El té blanco y el té verde son acaso los más saludables pero también el negro, sometido a un proceso de oxidación, tiene grandes propiedades. También se están comercializando mucho las variedades rojas y oolong por su capacidad desengrasante.
Pero además de ser tan bueno para la salud el té es para mí una fuente total de placer, me gusta alternarlos e irlos consumiedo según su grado de teína a lo largo del día. Comienzo con un par de tés por la mañana, uno negro (un earl gray, un exquisito Kalley Valley o un té más fuerte) y otro rojo, a media mañana me adentro en el té blanco o el verde, más bajo en teína y suave, ideal para el almuerzo, muchas veces lo compagino con un oolong con gingseng que es uno de mis más recientes descubrimientos, después de comer suelo tomar un blanco con jazmín que es digestivo, o uno rojo si la comida ha sido pesada. Después tomo otro oolong y un par de tés verdes más. A partir de las seis ya no tomo más té, pero acabo la noche con un par de rooibos, normalmente aromatizados, que son en realidad infusiones y no tés, con propiedades relajantes, digestivas y fortalecedoras del sistema autoinmune.
Ya no lo tomo con azucar, estoy profundizando en los sabores y los edulcorantes los camuflan, los conservo en cajas cerradas que guardo en otra caja, trato de ser minucioso con las temperaturas de hervido y el minutaje de infusionado, hay un momento de temperatura perfecto, ni muy caliente ni tibio, en ese momento el té se convierte en un placer inexplicable, algo desconocido aún por muchos.