viernes, 21 de febrero de 2014

Gilead. Marilynne Robinson

La sinopsis de este libro no puede ser más sencilla, son las ficticias memorias de un párroco en mitad de un pueblo de la América profunda. Materializadas en forma de larga epístola como testamento vital para su hijo. Se casó siendo muy mayor y se decide a escribir a su joven retoño porque su débil corazón le avisa de la presencia de la muerte. Poco cuenta en realidad, habla de sus ascendientes también párrocos, de cómo conoció a su mujer, de la materialización de la parábola del hijo pródigo en torno al hijo de un párroco amigo suyo. Poco más. 
Le basta con eso para llevarnos por el suave ritmo de las reflexiones de un hombre honesto y humilde, acaso por ser menos ambicionadas que otras, las virtudes más difíciles y más valiosas. Casi por momentos nos pareciera que estuviéramos escuchando a un hombre iluminado, superior, pero todo esto se nos presenta de forma muy sútil porque como ya digo es la modestia personificada. 
No se engañe el que lee esta nota pensando que no se trata de una novela interesante por quizá no
verse atrapado por el argumento aquí esbozado. Gilead fue un auténtico bombazo el año de su aparición en 2004 (Pulitzer y National Book Award) y también aquí en España, cuando Galaxia la publicó en el 2010 y razones no faltan. Habían pasado 24 años entre housekeeping (primera novela de Robinson) y ésta tan esperada novela, y en ese tiempo desde luego Robinson miró la vida, hace falta mucha profundidad, mucha inteligencia emocional y espiritual para destilar lo que aquí se nos presenta, porque ésta es una novela alegre, un canto a la vida lleno de esperanza, la condición maravillosa de la existencia está en Gilead como puede estar en cualquier lado, es fácil decirlo en teoría pero difícil llevarlo a la práctica, y entre otras muchas cosas, esta novela viene a probarnos esta atractiva tesis.

jueves, 6 de febrero de 2014

Las cien mejores novelas del Siglo XX

Bueno, es evidente que no son las "mejores", y no lo son por diferentes razones, no he leído todas las novelas del siglo XX y aún así no existe un criterio objetivo para asegurar que es peor y que es mejor. Creo que en cualquier caso ninguna es una mala novela, al menos son interesantes o buenas, si están aquí es que para mí resultaron lecturas gozosas o muy gozosas, en algunos casos, he procurado que no demasiados ha imperado lo subjetivo, hay lecturas que se sobredimensionan por nuestro momento de vida, especialmente feliz o lúcido, y esa imparcialidad poca justicia hace a la novela, pero claro, somos humanos.

Hay ausencias notables (hay gente que lee las listas buscando esas ausencias), no he leído a Lawrence, no he leído el Ulises (y en general Joyce no me apasiona demasiado), me gustó mucho Catch 22 pero por circunstancias no la terminé y también lo mismo con el señor de los anillos, en la lista sólo están las novelas que he terminado. No está Hemingway del que no he leído casi narrativa larga, no he considerado el viejo y el mar novela aunque sí lo he hecho con Franny and Zooey, seguramente porque esta obra es una de mis fvoritas. Tampoco está 1984 que traté de leer en inglés y no terminé, pero lo que leí no me resultó tan maravilloso como la mayoría dice y que suele sitúar esa novela entre las diez mejores. Hay autores que tienen varias novelas, y otros grandes que sólo tienen una, a veces no son las habitualmente más significativas pero en cualquier caso fueron las que "yo" disfruté.

En principio me parecía casi imposible hacer una lista de este tipo, ni siquiera sabía si iba a llegar a 100 pero la verdad es que finalmente he tenido problemas teniendo que dejar otras novelas que también me gustaron mucho y que no han podido estar (pienso en el árbol de la ciencia, en algo de Delibes que no me gusta demasiado pero que durante una época disfruté, en algo de Philip K. Dick, en más novelas de Faulkner, Woolf, Calvino, Perec, Coetzee, Murakami, del boom), pero en cualquier caso es lo que tienen las listas, que tienen límites. Poco a poco me fui animando con la idea porque al consultar otras listas me sentí profundamente decepcionado por el chovinismo con que se elaboraban listas supuestamente tan "magistrales" como la de Le Monde (donde la mitad de novelas son en francés, ja) o de Times, donde la literatura anglosajona avasalla de forma tan brutal al resto. Por supuesto que en mi lista hay muchas novelas en castellano, que durante muchos años formó parte una limitación lectora pero aunque haya menciones lejanas a un canón universal (muy lejanas en ocasiones) me mentiría a mí mismo si no dijera que de un modo u otro, todas fueron lecturas que disfruté mucho. Si algo tiene de bueno es que es bastante ecléctica, es lo que más me ha gustado al componerla, comprobar que soy capaz de disfrutar de tan diferentes géneros y  estilos, y no he tratado de forzar las cosas, es que realmente he disfrutado muchísimo esas obras tan diferentes. Pero basta de justificarse y explicarse y vamos con la lista.



1- El árbol de la ciencia
2- Camino de perfección.
3- Sonatas. Valle Inclán.
4- Niebla. Miguel de Unamuno.
5- El gran Gatsby. Fitzgerald.
6- Las olas. virginia Woolf.
7- La metamorfosis. Kafka.
8- El proceso. Kafka.
9- La montaña mágina. Thomas Mann.
10- Al faro. Woolf.
11- Por el camino de Swann. Proust
12- El extranjero. Camus.
13- El gran Meaulness. Tournier.
14- El sabueso de los Baskerville. Conan Doyle.
15- Los monederos falsos. Gide.
16- Muerte en Venecia. Thomas Mann.
17- Siddharta. Hesse.
18- Molloy. Beckett.
19- Impresiones de Africa. Roussel.
 20- El amante. Duras.
21- Memorias de Adriano. Yourcenar.
22- El gatopardo. Lampedusa
23- Mientras agonizo. Faulkner.
24- Retrato de un artista adolescente. Joyce.
25- Lolita. Nabpkov.
26- Pnin. Nabokov.
27- Ada o el ardor. Nabokov.
28- Bajo el volcán. Lowry.
29- En el camino. Kerouac.
30- El maestro y margarita. Bulgakov.
31- El nombre de la rosa. Umberto Eco.
32- El guardian entre el centeno. Salynger.
33- Franny and Zoeey. Salynger.
34-El desierto de los tártaros. Buzzati.
35- Poderes terrenales. Burguess.
36- Confesiones de un payaso. Boll.
37- V. Pynchon.
38- El hobbit. Tolkien.
39- Tiempo de silencio. Santos.
40- Primera Memoria. Matute.
41- Alfanhui. Ferlosio.
42- Mortal y rosa. Umbral.
43- La colmena. Cela.
44- Nada. Laforet.
45- El sueño eterno. Chandler.
46- El halcón maltés. Hammet.
47- Crónicas de Narnia. C.S. Lewis
48- La ciudad y los perros. Vargas Llosa.
49- Cien años de soledad. García Márquez.
50- Rayuela. Cortázar.
51- Paradiso. Lezama Lima.
52- El astillero. Onetti.
53- El amor en los tiempos de cólera. García Márquez.
54- Un mundo para Julius. Bryce Echenique.
55- El obsceno pájaro de la noche. Donoso.
56- La tregua. Benedetti.
57- El barón rampante. Calvino.
58- Si una noche de invierno un viajero. Calvino.
59- La vida instrucciones de uso. Perec.
60- Matadero 5. Vonnegut.
61- Cuna de gato. Vonnegut.
62- Las enseñanzas de Don Juan. Castaneda.
63- La conjura de los necios. Toole.
64- Mujeres. Bukowski.
65- La historia interminable. Ende.
66- Corre Conejo. Updike
67- Los tipos duros no bailan. Mailer.
68- Pequeño grande. Crowley.
69- Aegypto. Crowley.
70- Dinero. Amis.
71- Justine. Durrell.
72- El mal de Portnoy. Roth.
73- Las vírgenes suicidas. Eugenides.
74- Ensayo sobre la ceguera. Saramago.
75- El orden natural de las cosas. Antunes.
76- El niño del jueves negro. Jodorowski.
77- Vida y Destino. Grossman.
78- Esperando a los bárbaros. Coetzee.
79- El palacio de la luna. Auster.
80- Trastorno. Bernhard.
81- Seda. Baricco.
82- Fuegos con limón. Aramburu.
83- Amado monstruo. Tomeo.
84- Mañana en la batalla piensa en mí. Marías.
85- La música del mundo. Ibáñez.
86- El mundo en la era de Varick. Ibáñez.
87- El mapa de las aguas. Galiano.
88- Diario de un ama de casa desquiciada. Kaufman.
89- El quinto en discordia. Davies.
90- El Dios de las pequeñas cosas. Arundhati Roy.
91- El lector. Schlink.
92- Vurt. Noon.
93- Al sur de la frontera al oeste del sol. Murakami.
94- Crónica del pájaro que da cuerda al mundo. Murakami.
95- La montaña del alma. Xingjian.
96- La literatura nazi en América. Bolaño.
97- Los detectives salvajes. Bolaño.
98- Los restos del día. Ishiguro.
99- De Madrid al cielo. Grasa.
100- Botchan. Soseki.

martes, 4 de febrero de 2014

Técnicas de iluminación

Que Eloy Tizón es uno de los mejores narradores en castellano ya lo sabíamos, que su último libro corroboré y confirme esta idea es la novedad. Como ocurrió con Velocidad de los jardines, el libro ha tenido una excelente acogida por parte de la crítica y del público en general. Tras un irregular segundo libro (Parpadeos), con momentos de genialidad absoluta y otros algo más flojos, aparece este tercer libro de relatos, donde el autor fiel a su estética nos ofrece un recorrido, a ratos cotidiano, a ratos onírico de gente ordinaria, que en realidad es extraordinaria, y de ahí el título del libro y de ahí el mérito del escritor (iba a poner poeta y creo que es un lapsus que revela mucho de su literatura). Por que Tizón no es un cuentista en el sentido canónico del término, de relatos cerrados, perfectos a la manera de Salynger o Chejov por citar ejemplos variopintos, ni siquiera lo es por aquello que no cuenta (ya conocen la técnica del iceberg, Hemingway, Carver...), no predomina la anécdota como en Cortazar ni la inteligencia superior a la hora de crear universos como en Borges. Y sin embargo sus universos son hermosísimos, sentimos una profunda tristeza al terminar cada uno de sus relatos porque tenemos la sensación de que es un mundo que se termina. El mismo ha revelado la doble naturaleza del libro, en algunos predominan relatos más convencionales y narrativos, en otros la sutileza se confunde con el lirismo, y la trama se pierde en un vaporoso esplendor poético, sin embargo nunca se descompone, reconocemos el tono del relato aunque en este se desdibuje la causalidad y las leyes habituales narrativas. También expone el autor algunas de sus técnicas, la enumeración en la que un elemento sorprende y cautiva, desordenándolo todo por ejemplo, y claro que es reconocible en sus cuentos, pero uno tiene la sensación de que sus bellos relatos están integrados a su vez por obras más minúsculas que a veces engloban un pasaje completo, un párrafo o una simple frase. Uno tiene la sensación de estar siendo golpeado varias veces en unas pocas líneas y eso sólo se consigue fruto del talento y el trabajo (siete años han pasado entre este libro y el anterior). Trabajo que nunca importuna la naturalidad, el fluir del relato, su unitaria composición. Da igual que se trate de un paseo, de la mano de Eloy Walser, una orquesta en un bosque, una caja, una maleta, una pastilla que también es una naranaja o un viaje a una boda, diferentes estilos, diferentes tonos, el mismo autor. 
 Lean ustedes este libro, lean a Eloy Tizón, todos sus cuentos. Es ya uno de los narradores de referencia para todos los cuentistas y un disfrute para cualquier lector.

lunes, 27 de enero de 2014

Australian Open 2014: una llaga en el alma

Comenzó mal para Nadal el primer major del año. Un sorteo durísimo que le emparentaba para hablar con la gran promesa Australiana Tomic, en 3 ronda con Monfils, en 4 con Nishikori o ídolo y ex número 1 Hewittf, que seguía con Delpotro o en su defecto como fue el caso por la sorpresa con Dimitrov o Raonic, con semis con Federer y Murray. En fin, el cuadro menos apetecible en principio, pues por el otro lado, Berdych, Ferrer y algo menos Wawrinka parecían presa fácil para su gran rival Djokovic. Tras dos primeras rondas finálmente fáciles se encontró con un Monfils contra el que estuvo brillante jugando a un nivel que nos recordó al de la gira americana veraniega. Muy agresivo, mandando él, con un drive a la perfección y sobre todo con un revés cruzado que ha evolucionado de forma muy notable. Y entonces apareció, jugando contra un rocosísimo Nishikori contra el cual Nadal mostró su peor tenis del torneo; la llaga. Una herida en la mano que le impedía sacar bien. Y al día siguiente a la eliminación de Del Potro se unía una sorpresa mayor; A Djoko se lo cargaba Wawrinka que ya había estado cerca de hacerlo en los dos últimos GS en dura. Federer se volví a pasear por Melbourne derrotando a Murray, y aunque Nadal pasaba contra Dimitrov dejaba muchas dudas sobre su rendimiento en el torneo. Eliminadas sus dos bestias negras Djoko y tb Del Potro que lo había ganado en Shanghai con solvencia hacía un par de meses, todo apuntaba a que era favorito si conseguía resolver sus problemas con la llaga. Y los resolvió, venció por enésima vez a Federer con brillantez y buen juego y llegaba como máximo favorito para la final. Para los no afinicionados al deporte, con las cifras en la mano, era fácil predecir una victoria sencilla. 12 a 0 para el balear frente al de Lausana y no había perdido ningún set. Los que somos un pocos frikis de este deporte y seguimos al menos quince torneos al año con interés minucioso, sabíamos que sería muy complicado, ya en el masters, Nadal ganó en los tie breaks muy apurado, y tb en Shanghai ganó un 1 set, sólamente porque a Wawrinka le faltó creérselo. Que sería difícil estaba claro, no se elimina a Djoko en un GS de casualidad, que Nadal se lesionase la espalda no lo podíamos imaginar ni en el peor de los escenarios. Sobre todo porque con lo de la llaga ya había sido fatalidad suficiente. Aunque iba perdiendo el partido y el suizo estaba pletórico, ya habíamos visto ese partido más veces y sabemos que Nadal luego remonta, esta vez no pudo ser, ganó un set ante un desconcertado Wawrinka que parecía negarse a creerlo, tuvo el valor de no retirarse por el público y por no afear a su rival, supongo que soñando también con un milagro. No pudo ser, no completó el doble Grand Slam. A algunos se les fastidiaron las cuentas, a mí me dolió la derrota, era el torneo que más ilusión me hacía que ganase, no sólo por consolidarse en dura si no porque ya en 2012 mereció ganar aquella final a Djoko (como acaso Djoko mereció ganar el último RG). Cada vez serán más difíciles, parece que gente nueva se ha sumado al festín y no quiere dejar en manos de los cuatro de siempre los grandes torneos, veremos si es así este 2014 o volvemos a las andadas.

martes, 21 de enero de 2014

Lecturas muchas, tantas

El problema de leer es el tiempo. Cuando tenía tiempo leía mucho, leía incluso cosas que tampoco me gustaban demasiado pero había que leer (porque uno en seguida sigue sigue un canon aunque sea de modo inconsciente), releía cosas que me gustaban mucho, o leía por encima cosas que quería terminar por el simple hecho de decir que había leído. Son esas cosas de la juventud. No sabía entonces que no existe un tiempo infinito para leer, que a poco que uno vaya haciéndose mayor (familia, trabajo..) es habitual que se tenga mucho menos tiempo para leer, infinitamente menos tiempo para leer en realidad. Pero también uno aprende que no tiene porque leer cosas que no le gustan, aunque al resto sí, o ciertos agentes de autoridad consideren que sean cosas imperdibles de leer. Lo que es más importante aprende que aunque tuviera por poner por casos, una vida larga, o varias vidas humanas, aunque tuviera dos mil años de existencia para leer, por hablar en términos de era cristiana, apenas si tendría tiempo para leer. Si cada lectura es dependiente de un lector, y nosotros estamnos conformados de innumerables yoes en acto y potencia (el propio periodo de lectura implica unas circunstancias que nos transforman en otro), existen practicamente lecturas y relecturas infinitas de tan sólo una obra. Si los barrocos leyeron un Quijote distinto a los románticos y ambos leen un Quijote distinto al que nosotros leemos hoy que a su vez será distinto del que lean nuestros hijos, no basta un número de años finito para calcular las potenciales lecturas de una obra. Aunque no pretendo ser un adalid de crítica postmoderna creo que este pensamiento que a algunos perturbará a mí me tranquiliza bastante. Ahora mismo estoy leyendo estos libros de relatos: Cien novelas río de Manganelli, Técnicas de iluminación de Eloy Tizón y Las lunas de Jupiter de Alice Munro. Estoy leyendo Mother Night de Vonnegut en inglés y también en inglés Kill a mockingbird y El secuestro de Perec traducido y también he leído tres páginas de la última de Murakami. Estoy leyendo a Sankara y Gaganji de filosofía advaita. Tengo pendiente de leer todo esto, y a lo mejor hay varias cosas que no acabo o dejo en suspenso durante meses y años y luego retomo. Pero... ¿Qué mismo da? Durante un tiempo pensé que tenía que leer X cosas para llegar a algún sitio, para convertirme en otra cosa. Ahora trato de recordar que se debe leer por simple y puro placer, del mismo modo en que tomamos alimento para el cuerpo, tomamos historias y palabras para el alma. Hay grandes lecturas que todos tenemos de algún modo en el recuerdo, yo por ejemplo tengo asociado a ciertos momentos de mi vida la de Rayuela y los cuentos de Cortazar, la de La ciudad y los perros, Aegypto, Guerra y paz, Crónica del pájaro que da cuerda al mundo, por poner sólo algunos ejemplos de grandes novelas que supusieron gratísimas lecturas en mi vida personal. Recuerdo leyendo el Quijote un verano en la isla de Fuerteventura, era un tiempo en que volví a salir a correr, mi hijo no tenía ni un año de edad y el miedo estaba muy presente en mi vida, tengo especial cariño de esa lectura en ese momento de mi vida, y tengo la sensación de que esa lectura y mi propia vida son también de algún modo ambas integradas, una lectura también. De hecho, estoy casi seguro de que es así, a pesar de no ser capaz de pintar con palabras el tipo de lector que la lleva a cabo.

miércoles, 8 de enero de 2014

Simplismo ideológico

¿Como es posible que el ser humano sea capaz de hacer muchas de las cosas que hace? Me refiero a los grandes disparates. ¿Cómo puede votar a partidos que no echan a miembros corruptos, ladrones o terroristas de sus filas? Es más ¿Cómo se puede pensar que aplicar siempre el mismo criterio en algo es correcto? Por ejemplo, partidos conservadores que siempre miran a favor de los empresarios, acaso no se han dado cuenta de que hay muchos o algunos empresarios que sólo buscan lucrarse ellos mismos y no tienen el mínimo de humanidad para sus empleados, ¿Cómo se puede apoyar eso? o por ejemplo los partidos llamados de izquierda o lo sindicatos, que siempre apoyan a los trabajadores ¿es que no hay trabajadores vagos, incápaces para realizar esa labor o ineptos que no merecen ese puesto mientras que otros esperan interminablemente en la lista del paro? Yo como profesor estoy harto de hacer la vista gorda con "colegas" inoperantes, no los soporto porque ensucian el nombre del colectivo y la propia práctica docente. ¿Por qué tendría que protegerlos? ¿No estaría así atacando a los estudiantes, un colectivo al que por otro lado tampoco hay que defender siempre? Es tan fácil decir, soy de izquierdas, o soy monárquico o soy nacionalista, o soy verde, o lo que sea, pero... ¿nos hemos parado, no digo mucho pero al menos un momento, a pensar lo que supone esa afirmación y si es aplicable a todos los casos? Toda simplificación es pereza. También a veces es una forma de canalizar el trabajo, pero cuando de lo que se trata es de legislar, estas simplificaciones resultan una perversión macabra. ¿Por qué soportamos esto de nuestros políticos? Es el momento de la historia de este país en que se ha tenido más gente con formación, muchos se están teniendo que ir, los que nos quedamos creo que debemos alertar una y otra vez sobre el simplismo ideológico, cuando los engranajes del sistema queden revelados, sólo les quedará la fuerza para mantenerlo y al menos entenderemos que más o menos es lo mismo de siempre pero solapado con otros nombres y complejidades, la fuerza ciega tratando de someter a una diversidad, que inevitablemente se le escapa.

jueves, 2 de enero de 2014

Algunas buenas películas del 2013

Y titulo así la entrada porque me parecería pretencioso hacer una lista con las mejores, las que están son creo, salvo con alguna posible excepción en que me haya dejado llevar por el subjetivismo notables películas, pero sólo mencionaré a la mayoría de pasada y eso sí, resaltaré cinco, que me parecen cada una en su estilo muy buenas películas. Me han faltado por ver muchísimas que me hubiera gustado, pero ha sido un añito con poco tiempo y también que me he dedicado a otras cosas.
Allá vamos con las menciones:
Seven pshychopaths
Divertida película que sabe nadar a dos aguas en la difícil travesía de la comedia negra. Aunque irregular, originalísima y refrescante.
NO
Una gran película sobre el referendum chileno que derrocó de forma democrática la dictadura Pinochetista. Sin caer en la propaganda ni en lo fácil, maneja el ritmo de forma muy acertada.
Captain Philips
Vibrante y entretenida. Sobre un capitán secuestrado por piratas somalíes. La escena del shock traumático me pareció acojonante.
Los amantes pasajeros
Aunque flojita, lo suficiente loca y ochentera como para no rendirle un pequeño homenaje aquí.
Cloud Atlas
Denostada por muchos, y calificada incluso de patraña, a mí me entretuvo mucho y algunas historias me parecieron bastante logradas. Para amantes de la ciencia ficción.
Weekend
Película de temática queer, muy correcta. Con interpretaciones notables y reflejos sutiles del sentimiento rey en el mundo del celuloide.
Jack Reacher
Adoro a Tom Cruise en este tipo de pelis. A los que también les guste les gustará esta.
The conjuring
Gran película de terror. Yo no pude terminar de verla y me juré no volver a ver ninguna más del género. Nunca fui el más valiente para este tipo de cosas.
The imposter
Inquietante documental sobre un niño desaparecido que volverá aparentando ser otro a su familia tras su secuestro. Más inverosimil que cualquier otra ficción, esta sórdida historia da que pensar.
Mud
Un thriller muy dinámico con un Counaghey pletórico en tierras pantanosas que recuerdan a la memorable bestias del sur salvajes.
Upside updown
Para mí una muy original peli futurista, más que la promocionada Elysium y la inconclusa Oblivión. Siendo esta última muy recomendable también.
The croods
Divertida, dinámica y muy buena propuesta de Dreamworks, que sabe crear personajes interesantes con pocas pinceladas.
Días de pesca en la patagonia
Sencillismo propio del mundo Sorín, con personajes reales, sentimientos verdaderos y una historia sencilla e interesante.
Monster University
Sin llegar a lo que llegó Pixar en otros trabajos (y ya me jode siempre criticar teniendo en cuenta ese criterio que prometo abandonar a partir de ahora), una película muy bien dibujada y dispuesta a dar buenos giros de guión.
2 guns
Vale, no es la hostia en verso, pero da el pego que no veas.

Me dejé con las prisas tres pelis que merecen también estar junto a estas, claro.
The perks of being a wallflower
Perfecta muestra de como unos adolescentes especiales se convierten en adultos.
Stoker
Joyita gótica del maestro coreano, que aprovecha los recursos monetarios acompañado de la genial interpretacion de Wasikowska.
The Master
Si bien no me gustó tanto como a otras personas, reconozco el talento de la película y también la sobria contención con la que se desarrolla.
Y voy ya con las cinco mejores películas que he visto este año pasado:

The world's end
Me pilló de sorpresa este tíovivo ultra inteligente, divertido, caótico y disparatado, vale, no conocía al director, y acaso tenga cosas mejores, pero yo juzgo esta película por lo que vi este año y no por lo que he visto o haya dejado de ver. Y la peli me pareció una especie de trainspotting postmoderno. Una delicia.
Before Midnight
Antes de verla vi las dos anteriores y puedo decir bien alto que Linklater es uno de mis directores favoritos con diferencia. Me parece que esta trilogía es una biblia sobre el amor, y este tercer episodio no sólo no desmerece a los anteriores sino que culmina un proceso grandioso.
Prisoners
Un thriller acojonante, al nivel de los grandes de los últimos años. Interpretaciones grandiosas, y una historia que no puedes soltar, aunque a veces queme.
Searching for sugar man
Un documental que ya es memorable y que está en la lista de buena parte de los blogueros, no descubro nada ni me expando más, si no la has visto, hazlo, ya, cuanto antes, y mejor no leas nada sobre ella antes de hacerlo.
La gran belleza
 Una película a la altura de los grandes clásicos del cine italiano. Desproporcionada, abusiva, inclemente, con escenas que ya forman parte de la historia del cine. Capaz de mostrarnos un mundo inclemente pero también hermoso, profundo. Un monumento a la nostalgia y la decadencia, pero también a la belleza, efímera.